jueves, 16 de enero de 2014

crisis del antiguo régimen de España


Las reformas borbónicas en la Nueva España fueron la serie de cambios administrativos aplicados por los monarcas españoles de la casa de Borbón a partir del siglo XVIII en el Virreinato de Nueva España. Estas reformas buscaban remodelar tanto la situación interna de la península como sus relaciones con las colonias. Ambos propósitos respondían a una nueva concepción del Estado, que consideraba como principal tarea reabsorber todos los atributos del poder que había delegado en grupos y corporaciones y asumir directamente la conducción política, administrativa y económica del reino.
Estas reformas de la dinastía borbónica estaban inspiradas en la Ilustración y pretendían alcanzar el control directo de la burocracia imperial sobre la vida económica. Las reformas intentaron redefinir la relación entre España y sus colonias en beneficio de la península. Aunque la tributación aumentó, el éxito de las reformas fue limitado; es más, el descontento generado entre las élites criollas locales aceleró el proceso de emancipación por el que España perdió la mayor parte de sus posesiones americanas en las primeras décadas del siglo XIX.  Se dice que las reformas borbónicas llegaron del exterior, concretamente de la corte imperial de Madrid; llegaron de fuera como llegó la conquista en el siglo XVI. Afectaron a todo el imperio, pues no eran sólo para la Nueva España. El objetivo último de los monarcas de Borbón era la sujeción de las colonias para beneficio económico de la metrópolis: corregir las fugas fiscales y promover la producción para aumentar así la recaudación de impuestos. Para lograrlo se necesitaba reformar instituciones y procedimientos viciados —a juicio de los reformadores— que se habían incrustado en las sociedades coloniales y con los que ciertos grupos de privilegiados medraban al amparo de la debilidad de los gobernantes de la casa de Habsburgo. El Consulado de Comerciantes, algunas corporaciones religiosas como la Compañía de Jesús y la misma institución del virreinato fueron el blanco de los golpes de los reformadores.
                              invasion napoleonica
En 1808 España fue invadido por el ejército de Napoleón Bonaparte, emperador francés. Ante tales hechos, el pueblo español se rebeló en Aranjuez, entre el 17 y 19 de marzo de 1808, obligando a su Rey Carlos IV, abdicar la corona en favor de de su hijo Fernando,  quién asumió con el nombre Fernando VII.
Ante las contradicciones de los reyes españoles, Napoleón Bonaparte los reunió a la familia real en la ciudad francesa de Bayona, y obligó a Carlos IV y a su hijo Fernando VII a abdicar  el trono a favor de su hermano José Bonaparte. Napoleón proclamó como Rey de España en el trono español a su hermano con el nombre de José I.
El patriotismo español se demostró más en el pueblo, ante el entreguismo pasivo del monarca, la nobleza, intelectuales y ejército. A partir del 2 de mayo de 1808 en toda la península,  surgió una insurrección popular  y mediante las guerrillas populares,  impidieron la penetración del ejército francés en provincias como Zaragoza, Valencia, Gerona y otras, logrando debilitarlo.
                                                   cortes de cadiz 
Se conoce como Cortes de Cádiz a la Asamblea constituyente inaugurada en San Fernando el 24 de septiembre de 1810 y posteriormente trasladada a Cádiz (Andalucía) hasta 1814 durante la Guerra de la Independencia Española.A comienzos de la Guerra de la Independencia (1808-1814) las revueltas populares se acompañan de la creación de Juntas provinciales y locales de defensa. Estas juntas tienen como objetivo defenderse de la invasión francesa y llenar el vacío de poder (ya que no reconocían la figura deJosé I). Estaban compuestas por militares, representantes del alto clero, funcionarios y profesores, todos ellos conservadores. En septiembre otorgan la dirección suprema a la Junta Central Suprema Gubernativa del Reino.

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